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El 'pet parenting' dispara un 120% la demanda de servicios para mascotas en México y LATAM

Las solicitudes de servicios para mascotas han crecido un 120% desde 2024 en la región, con la consulta veterinaria a domicilio y la atención en línea entre los mayores saltos. El patrón dice mucho sobre dónde va a aparecer la competencia de una peluquería canina.

Un salto que no es solo de volumen

La demanda de servicios relacionados con mascotas ha crecido un 120% desde 2024 en México y Latinoamérica, impulsada por lo que ya se llama abiertamente pet parenting: tratar al animal como un miembro más de la familia, con presupuesto propio y decisiones de consumo equivalentes.

Los servicios más solicitados en México son la consulta médica veterinaria, los análisis clínicos y el veterinario a domicilio. Las solicitudes de "veterinario en línea" han subido un 41% desde 2024. En Argentina, la consulta en centro veterinario supuso el 20% del total de servicios para mascotas en 2025, con un crecimiento del 46% interanual, mientras que la videoconsulta creció un 63% desde una base muy pequeña.

Estos números merecen leerse con cuidado, porque no dicen únicamente "hay más demanda". Dicen dónde y cómo.

Lo que revela la composición

Tres señales importan para cualquier negocio de estética canina en la región.

La primera: el domicilio está ganando. El veterinario a domicilio está entre los servicios más pedidos en México. Eso no es una preferencia sobre veterinaria; es una preferencia sobre logística. El propietario que prefiere que el profesional venga a su casa para la consulta va a preferir exactamente lo mismo para el baño y el corte. La peluquería móvil no es una moda importada: es la respuesta obvia a una preferencia que ya está medida.

La segunda: lo digital entra por la puerta del agendamiento. La videoconsulta crece rápido, pero lo que realmente se está normalizando es reservar, pagar y comunicarse por el móvil. Un salón sin agenda en línea está compitiendo, en la práctica, contra la comodidad y no contra otro salón.

La tercera: la salud es la categoría ancla. Consulta, análisis, seguimiento. El gasto se está organizando alrededor de la salud del animal, y los servicios que consiguen colocarse cerca de esa categoría heredan su resistencia. Los que se quedan en "estética" compiten con el ocio.

Qué hacer con esto

Si operas una peluquería canina en México, Argentina, Colombia o Chile, hay cuatro movimientos con retorno razonable y coste bajo.

Conecta tu servicio con la salud, no con la apariencia. Un informe corto tras cada cita — estado de piel, nudos y su localización, oídos, uñas, cualquier hallazgo que convenga revisar con el veterinario — no cuesta dinero y reposiciona el servicio entero. Además genera la conversación natural para agendar la siguiente visita.

Construye la relación con la clínica veterinaria de la zona. El flujo de derivación funciona en ambos sentidos y hoy está prácticamente vacío en la mayoría de barrios. El veterinario ve piel y pelo todo el día y no tiene a quién mandar; tú ves animales cada seis semanas y detectas cosas antes que nadie.

Evalúa el formato móvil antes de que lo haga tu competencia. No hace falta una unidad completa para empezar; un servicio a domicilio limitado, con recargo, en zonas concretas, te dirá en dos meses si la demanda es real en tu ciudad.

Pon la reserva en línea. Si el cliente puede pedir un veterinario por videollamada y no puede reservar un baño sin llamar por teléfono en horario comercial, el problema no es el precio.

La advertencia

Un crecimiento del 120% en dos años atrae capital, y el capital llega antes a lo que se puede escalar. Franquicias, aplicaciones de agregación de servicios y cadenas veterinarias con estética integrada van a moverse en esta región con más rapidez que la que el sector está acostumbrado a ver.

La ventaja de un salón independiente no va a ser el precio ni la tecnología. Va a ser la relación: conocer al animal, conocer su historia de piel, saber cuál se estresa con el secador y cuál no tolera que le toquen las patas traseras. Eso es un activo real, pero solo si está escrito en algún sitio y no exclusivamente en la cabeza de la persona que ese día atiende.

Conclusión

El pet parenting ha dejado de ser un titular y se está convirtiendo en estructura de gasto. En la región, ese gasto se está ordenando alrededor de la salud, la conveniencia y lo digital. Una peluquería canina que se posicione en las tres — informe sanitario, opción a domicilio, reserva en línea — participa del crecimiento. Una que siga vendiendo únicamente el corte competirá por la parte del presupuesto que primero se recorta.

Fuentes