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Cuánto gasta cada hogar en su mascota en España: claves para las peluquerías caninas

Nuevos informes revelan que los hogares españoles destinan cientos de euros al año a la alimentación, el veterinario y el cuidado de sus mascotas; analizamos qué significa este dato para el negocio de la peluquería canina.

Dos estudios recientes —uno elaborado por EAE Business School y recogido por medios especializados, y otro publicado en el informe sectorial de IPMARK sobre el mercado de mascotas— coinciden en algo que confirma lo que muchos negocios de cuidado animal ya perciben: el gasto de los hogares españoles en sus mascotas sigue en aumento. Según estos datos, el desembolso medio anual por mascota se sitúa entre 500 y 1.000 euros, aunque otras cifras hablan de más de 1.900 euros anuales por perro y cerca de 1.750 euros por gato cuando se suman todos los conceptos: alimentación, veterinario, accesorios, seguros y, cada vez con más peso, servicios de cuidado y estética.

El sector de las mascotas en España ya mueve miles de millones de euros al año y crece a un ritmo superior al 8% anual, muy por encima de otros sectores de consumo. Para las peluquerías caninas, entender en qué se traduce este gasto y cómo se reparte entre categorías es clave para tomar mejores decisiones comerciales.

La alimentación y el veterinario siguen liderando el gasto, pero la estética gana terreno

Tradicionalmente, la alimentación y las visitas al veterinario han concentrado la mayor parte del presupuesto familiar destinado a las mascotas, llegando el gasto veterinario a representar hasta un 45% del total en algunos hogares. Sin embargo, los mismos estudios señalan una tendencia clara: los propietarios cada vez destinan más dinero a servicios que antes se consideraban un lujo, como el grooming profesional, los tratamientos de spa canino o los productos cosméticos específicos para el pelaje y la piel.

Este cambio de mentalidad —conocido como pet parenting, es decir, tratar a la mascota como un miembro más de la familia— es una gran noticia para quien tiene un negocio de peluquería canina, porque indica que el mercado está dispuesto a pagar por servicios de mayor valor añadido, y no solo por el corte de pelo básico.

Qué significa esto para la fijación de precios

Muchos propietarios de peluquerías caninas dudan a la hora de subir tarifas por miedo a perder clientes. Sin embargo, estos datos muestran que el presupuesto medio disponible por mascota es más amplio de lo que a veces se asume, especialmente entre quienes consideran a su animal como parte de la familia. Esto abre la puerta a:

  • Diversificar servicios: además del baño y corte estándar, ofrecer paquetes de spa, hidratación, tratamientos antiparasitarios tópicos o cuidados dermatológicos específicos.
  • Crear planes de fidelización o suscripciones mensuales, que encajan bien con un gasto que ya es recurrente en la mayoría de los hogares.
  • Comunicar el valor del servicio, no solo el precio: explicar por qué un corte profesional bien hecho previene problemas de piel, nudos o infecciones, y por tanto ahorra dinero en visitas veterinarias a largo plazo.

Diferencias regionales que conviene tener en cuenta

Los estudios también apuntan a diferencias notables entre comunidades autónomas: regiones como Asturias, Aragón o Castilla y León presentan una proporción mayor de perros por habitante, mientras que en otras zonas la tenencia es menor. Si gestionas una peluquería canina, conocer estos patrones regionales —y, si tienes varios locales o planeas expandirte, evaluarlos por zona— puede ayudarte a decidir dónde invertir en marketing local o en la apertura de nuevos puntos de atención.

Convertir estos datos en decisiones concretas

Más allá de las cifras generales, lo interesante para un propietario de peluquería canina es cómo traducir esta información en acciones dentro de su propio negocio:

  1. Analiza el ticket medio de tus clientes actuales y compáralo con las cifras del sector. Si tu media está por debajo de lo que el mercado está dispuesto a gastar, quizá haya margen para ofrecer servicios adicionales.
  2. Segmenta a tus clientes según frecuencia de visita y gasto, para diseñar promociones específicas (por ejemplo, un descuento en spa para quienes visitan mensualmente).
  3. Haz seguimiento del historial de cada mascota —tratamientos anteriores, productos usados, reacciones cutáneas— para poder recomendar servicios personalizados que aumenten el valor de cada visita sin que se perciba como una venta forzada.

Contar con un sistema que registre automáticamente el historial de citas, los servicios contratados y las preferencias de cada cliente facilita mucho esta tarea, especialmente en negocios donde el volumen de mascotas atendidas ya es considerable.

Una oportunidad para profesionalizar el sector

El crecimiento sostenido del gasto en mascotas confirma que el sector del cuidado animal en España —y por extensión en buena parte de Latinoamérica, donde se observan tendencias similares— tiene aún mucho recorrido. Las peluquerías caninas que sepan interpretar estos datos, ajustar su oferta de servicios y comunicar mejor su valor estarán en una posición mucho más sólida para crecer en los próximos años, en lugar de competir únicamente por precio.

Fuentes